• hinojosadeguzman

Así es como afecta la calefacción a los problemas respiratorios


La bajada de temperaturas aumenta la transmisibilidad de los virus y las enfermedades respiratorias. Esa es la evidencia científica innegable, pero existen factores del día a día que también puede influir en el desarrollo de las mismas. En general, los cambios de temperatura son las principales causas, pero la fuente de origen también tiene un papel. Las temperaturas frías del exterior, unidas a las fuertes climatizaciones de los lugares cerrados, son la principal razón de su aparición. En este sentido, la calefacción se vuelve una aliada para combatir y una enemiga si se hace un mal uso de ella.


Una temperatura adecuada que caliente todos los espacios sin excesos genera un ambiente confortable en invierno que no perjudica a la salud. Sin embargo, mantener una temperatura elevada puede provocar efectos nocivos, sobre todo en nuestro sistema respiratorio.


Efectos nocivos de la calefacción en la salud


El calor excesivo hace que disminuya la capacidad defensiva del organismo. La sequedad ambiental hace que se sequen las mucosas de la nariz, boca, faringe, tráquea, etcétera, y se bloquea la producción de moco, facilitando la proliferación y colonización de los microorganismos en las fosas nasales y la vía respiratoria. Los pacientes con enfermedades respiratorias crónicas, como el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), son los más propensos a sufrir complicaciones.


De hecho, uno de los factores de riesgo para padecer EPOC es la exposición prolongada al humo que se genera de la combustión de la leña o el carbón. Un problema más grave es la producción de monóxido de carbono cuando hay una mala combustión del material utilizado para generar calor. El monóxido de carbono es un gas incoloro e inodoro que da lugar a una intoxicación aguda.


Usarlo durante largas horas puede causar, asimismo, sequedad en los ojos, picor en la piel e irritación de las vías respiratorias y las mucosas. Esta sequedad puede acarrear importantes problemas de salud, debido a que estamos más expuestos a bacterias e infecciones. Por tanto, es fundamental limpiar, al menos una vez al año, tanto los filtros como los depósitos del agua del aparato de aire acondicionado.


Además,un mal uso de la calefacción en invierno y un uso prolongado no puedes traer problemas para respirar e incluso el desarrollo de alergias. Estos efectos negativos se perciben sobre todo en el caso de los niños pequeños y bebés que tienen un sistema respiratorio en pleno desarrollo. Usar humidificador puede ayudar a mantener los niveles óptimos de humedad y evitar la proliferación de enfermedades. Esto sucede ya que las bacterias y virus no pueden viajar de igual forma por un ambiente húmedo que por un ambiente seco.


Otros problemas pueden ser: dolores de cabeza, problemas en la piel o problemas de sueño. La temperatura ideal para la calefacción en espacios cerrados se sitúa entre 20 y 21 ºC. Además, se recomienda que dicha temperatura se baje al menos un par de grados por la noche.


Fuente: Diario de Sevilla